Siempre fui la organizada. Y aun así no podía con mi propia casa.

Soy, de toda la vida, una persona muy organizada. Y aun así, en mi hogar era un desastre. Lo que aprendí después no lo encontré en ningún libro ni en ningún curso — lo aprendí viviendo la maternidad, con mucha oración y de la mano de Dios.